jueves, 21 de enero de 2016

LLUEVE RIQUITILLUEVE


Hoy llueve riquitillueve, poco se podrá hacer en las pistas. ¡Pero tenemos fotos!


El suelo antiguo de la pista 4 ¡ya no existe!, y el césped nuevo ¡ya está aquí! todo va marchandooo.


La pista 6 no quiere ser menos, poco a poco va perdiendo el césped antiguo y dando paso al nuevo. 


Buenas, a todas. Este es el blog que prometí crear para hacer el seguimiento a la colocación de las pistas nuevas de nuestro "clus".

Creo importante e imprescindible comenzar haciendo una introducción de cómo comenzó nuestra relación con el Club Padel Requena y ahí va mi versión. Quiero que, después de leer esto, comentéis debajo explicando vuestra experiencia personal y particular.

Yo tengo que decir que a mi me llevó a Requena el estado permanente de desesperación que me producía el haber parido un shavalito que ni dormía de noche ni paraba de día. 

Cuando por fin conseguí mantenerlo dormido por las noches durante seis horas seguidas comencé a elaborar mi siguiente plan: mantenerlo distraído de día y, lo más importante, cansarlo para la noche. 

Haciendo gala de una de las habilidades que me caracteriza (hablar por los codos) puse en antecedentes a cualquier ser humano que osara acercarse a menos de dos metros de mí y fue así como alguien, no recuerdo quién, me comentó que en Bellavista existía un club de tenis dónde podría apuntar al niño a dar clases. Me pareció  buena idea y tomé rumbo a la calle Murillo, número 23. 

Cuando llegué estaba cerrado, comencé a husmear hasta que, a través de las rejas, un señor (el jardinero pensé) me pregunto si buscaba a alguien, le comenté lo que pretendía y me indicó que volviera sobre las cinco.

A las cinco en punto volví y contacté con primera vez con "el jardinero" que era nuestro querido Pepe Requena.

En aquella época, calculo que alrededor de 1998 o 1999 (Pedrito tendría cuatro o cinco años) el club era muy diferente: que yo recuerde todavía no tenía pistas de padel, había varias pistas de tenis colocadas en la zona izquierda del club y, a la derecha, existía el mismo pasillo que ahora existe aunque, creo, un poco más ancho.

La "cabaña" tampoco estaba, la oficina era el garaje, donde ahora están los aseos masculinos.

Ahora os toca a vosotras contar vuestro primer contacto con el club.

¡¡AL ATAQUEEEEERR!!